Dada la frecuencia con la que falla la estructura de la familia tradicional, pese a siglos de dividir el amor y la Ley entre los sexos según roles sexuales considerablemente codificados, ¿cuáles son las chances de que ambos roles sean desempeñados por uno solo de los padres o por los dos padres que tengan roles sexuales codificados de manera similar? ¿No es probable la incidencia de psicosis en estos casos?
(Bruce Fink, en «Introducción clínica al psicoanálisis lacaniano»)
El ser humano no es omnisciente; muchas tradiciones, costumbres o estructuras heredadas son útiles para defender nuestras libertades aun cuando no lleguemos a entender cómo funcionan.
De hecho, las revoluciones que tratan de hacer una completa tabula rasa del pasado suelen ser revoluciones profundamente liberticidas y criminales que no dudan en arrasar con todo aquello que no encaje en su limitada visión del mundo.
Lo que distingue al sujeto mentalmente sano no es la ausencia de conflictos, externos o intrapsíquicos, sino la capacidad de afrontar unos y otros, y de resolverlos de manera tal que sean las pulsiones libidinales de amor y crecimiento quienes regulen el comportamiento y adaptación, o, en su caso, la lucha contra las circunstancias que se oponen al desenvolvimiento y a la vida.
"Cartas del diablo a su sobrino" (C.S. Lewis)
VI. No hay nada como el suspense y la ansiedad para parapetar el alma de un humano contra Dios. Él quiere que los hombres se preocupen de lo que hacen, en lugar de estar pensando constantemente sobre qué les pasará.
Es importante aceptar con paciencia la tribulación que a cada uno le cae en suerte: el suspense y la ansiedad actuales. «Hágase tu voluntad» implica entender la cruz como el temor presente y no como las cosas de las que se tiene miedo.
Cuando se dirige la malicia a los vecinos inmediatos (a los que se ven todos los días) y se proyecta la benevolencia a la circunferencia remota (a la gente que no se conoce) implica que la malicia se hace totalmente real y la benevolencia en gran parte imaginaria.
«Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos» (Isaías 55, 8).
«¡Igualdad!», oigo gritar
al jorobado Torroba.
Y se me ocurre pensar:
¿Quiere verse sin joroba,
o nos quiere jorobar?
Manuel del Palacio