Bueno, no os vais a creer lo que me ha pasado con el #crochet. Llevo desde que comencé el amigurumi de Snoopy llorando aquí que no me salen bien las disminuciones y aumentos ni en invisible. Normalmente, como el mundo está regido por personas diestras, tengo que bajarme los vídeos e invertirlos para poder seguir el patrón de los tejidos. Con el de Snoopy no dejaba de fijarme en que la chica metía el dedo libre de la mano que sujeta (la que no teje) dentro del círculo que estaba haciendo. Yo no era capaz, de hecho, veía que los puntos me salían distintos pero como el patrón no decía nada, yo no hacía nada.
He dado una pista de por dónde pueden ir los tiros. Ayer decidí buscarme un amigurumi de una persona que tejiera zurda DE VERDAD, nada de invertir el vídeo de la persona diestra. En un punto concreto, mientras teje, dice "ahora hay que darle la vuelta al trabajo, el hilo que sobra del anillo mágico tiene que quedarnos por dentro, no por fuera". ... Y mi cabeza se iluminó. En todas las piezas que he hecho hasta ahora para montar amigurumis el hilo quedaba por fuera, ¿a ver si iba a ser eso?
Total, que cogí la pieza de la cabeza y le di la vuelta. ... De repente, ¡LAS DISMINUCIONES NO SE VEN! Así que era eso. Las personas zurdas cosemos del revés ya en el comienzo y, para que se pueda trabajar bien, hay que dar la vuelta al trabajo (no de un lado a otro, imaginaos una pieza redonda para una cabeza o un brazo, pues literalmente invertir la pieza). Los puntos antes de hacer esto me quedaban como hacia dentro y ahora... pues, quedan hacia fuera. Al igual que el vídeo.
Menuda odisea ha sido. En definitiva, menudo hándicap tenemos las personas zurdas conviviendo con la mayoría como personas diestras. No sé si tiene un nombre este tipo de discriminación, pero no os podéis hacer a la idea de a cuantísimas cosas debemos adaptarnos y nadie dice nada. A cuántos oficios hay que adaptarse como si fuéramos personas diestras, o cosas tan básicas como conducir o esto, tejer.




