Estuve pensando en qué escribirles para iniciar este año y al final sentí que lo mejor era compartir algo que yo misma hago: hacer una pausa, poner el año delante de Dios y elegir vivirlo con propósito.
Que este 2026 nos encuentre con el corazón atento, con la disposición de aportar y disponibles para seguir construyendo nuestro futuro.
¡Bendecido 2026!

