Yo conocí a un constitucionalista latinoamericano que me regaló una constitución de su país, que contribuyó él a hacerla. Y veías allí derechos a un montón de cosas: infancia digna, no sé qué, no sé cuántos... Pero después mirabas por la calle y veías niños pidiendo. (2/5)
La libertad positiva no tiene límites. Porque, ¿a qué tengo yo derecho? En todas las constituciones tengo yo derecho a un montón de cosas. El problema de los derechos positivos es que los ponen en un papel, pero después, si no hay medios para garantizarlos, no hay derechos. (1/5)
Sí, siempre y cuando la sociedad tenga medios para pagar la educación. Si todo el mundo está en la miseria, ¿con qué pagamos la educación? Aunque se saque de los impuestos, los impuestos que se sacan de un pobre son muy pocos. (4/5)
Vamos a ver. Está en el papel, pero el papel no garantiza que haya medios. El problema de la libertad positiva es que, si no hay medios para garantizarla, no hay libertad ninguna. Por ejemplo, el derecho a la educación. (3/5)
Si no hay medios y el país es pobre, ¿cómo se va a pagar una educación? No son derechos reales, son derechos que están condicionados a que no todo el mundo reclame esos derechos a la vez. (5/5) #PaleoLET