hasta el smog de muchas ciudades industriales, que eran potencialmente mucho peores para la salud humana y de los ecosistemas. (5/7)
Tampoco se nos dice qué medidas habría que adoptar para volver allí, ni los costes en que habría que incurrir. Lo único que está mal es el clima o la situación atmosférica actual, y además parece que los daños están repartidos de forma homogénea por todo el mundo. (7/7) #PaleoLET
Una vez que el cambio climático se conformó como el principal problema ecológico de nuestro tiempo, todos los demás problemas ambientales pasan a un segundo lugar, (2/7)
Hasta hace unos años, antes de que el discurso climático alcanzase el nivel de influencia que hoy tiene, todo eran lamentos sobre el estado de la naturaleza y de la contaminación excesiva por los gases que pueden perjudicar a la salud humana. (1/7)
Pero en esos años había otro tipo de contaminaciones, desde el plomo de los combustibles y la lluvia ácida de las centrales energéticas de los países socialistas, (4/7)
hasta el punto de que el objetivo de las políticas de reducción de emisiones parece que es dejar la biosfera tal cual estaba en los años 80 del siglo pasado. (3/7)
No se nos dice en ningún momento cuál es la época de la historia en la que la atmósfera estaba bien, ni tampoco las razones por las que deberíamos volver a esa supuesta edad de oro del clima. (6/7)
hasta el smog de muchas ciudades industriales, que eran potencialmente mucho peores para la salud humana y de los ecosistemas. (5/7)
El problema de estas justificaciones de corte ético, que no excluyen las económicas (especialmente la de los costes externos), es que requieren de una definición previa de lo que consideramos justo (2/4)
Para preservar una determinada biosfera hay que explicar en primer lugar las razones por las que entendemos que la actual es la buena y que la que vendría en el futuro, de seguir con las emisiones de gases, sería necesariamente peor. (4/4) #PaleoLET