Otros, en cambio, prometen progreso, justicia, democracia, igualdad, equidad, interseccionalidad... ¿Y eso se come? (6/7)
Lo primero, ya saben que no me gusta mucho el poder político, pero también entiendo que, dentro del poder político, hay gradaciones. Los hay más despóticos y los hay que lo son menos, siendo todos condenables. Pero hay gradaciones, siendo unos más soportables que otros. (3/7)
Y de ahí viene que me guste explicar por qué sistemas que son tan denigrados aún subsisten, qué funcionalidades tienen y por qué se pusieron en su momento. (2/7)
Es un favor personal, no es un favor abstracto. Usted me arregla la carretera o me pone un punto de luz, una farola para alumbrar el camino, que antes no la había. Y yo a cambio le doy el voto. (5/7)