Desde que tengo gato me pregunto cómo viviría su existencia si fuera un ente pensante. De ahí nace esta canción, inspirada en mi particular forma de humanizar a mi gato, imaginando sus angustias existenciales.  Siento además que con ella estreno nueva voz (ya os he hablado por aquí de mis epifanías en las clases de canto). Solo se promociona por Mastodon y RSS, así que, si os gusta, ya sabéis, gracias por compartidla. :ablobcatheadphones: #Caturday #Música #pop
Cuando yo pierdo a alguien quiero estar solo. Porque, en general, solo estoy bien. Unos grandes amigos acaban de perder a su madre, y mi primer impulso fue dejarles en paz. Es lo que yo querría. Pero al hablar con ellos me he dado cuenta de que agradecían la comunicación y les apetecía pasar tiempo conmigo. Son gente sociable, que les gusta estar rodeados de los suyos. Me alegrado ver que la pérdida no les ha quitado esas ganas de juntarse que les definen. Todo es triste pero eso es bonito.
En su nuevo insti, Raquel está conociendo a los profes. Y ayer, día de la salud mental, conoció a la profe que no cree en la salud mental. Que recela de quienes estaban detrás de esos días (oscuros organismos internacionales con sus agendas oscuras) Que se niega a dar educación sexual a sus alumnos. Y que cree que el... yoga... es una práctica sectaria donde te adoctrinan. Pero que celebra por todo lo alto... ¡El día de la hispanidad!
Acabo de tener una reunión con mi bestie literario Alberto Torres Blandina. Vamos a lanzar un nuevo podcast. El último que hicimos juntos obtuvo una mención especial en los Ondas y fue subvencionado para estrenarse en la sala 2 de mayo de Madrid. Y la idea es hacer uno nuevo, no igual de bien, sino mejor. El tema del podcast surge de una feliz coincidencia. Alberto lleva veinte años ejerciendo de profe de lengua española y literatura en el instituto. Y en esos 20 años su empeño ha sido actualizar la lectura de los clásicos para enseñarles a los chavales algo digno de aprender en el siglo XXI. Y yo ahora estoy opositando para profe con propósito de hacer lo mismo. Nuestro podcast explicará la historia de esa literatura española que estudiaste en el insti como nunca te la enseñaron. Aportaremos una forma fresca y cañera de entender el pasado desde el presente, y el presente desde el pasado. Será una hora de divulgación, crítica, experimentos sonoros y aventuras literarias.
Me gustan la gente de Mastodon que escribe de sus cosas, algunas de más interés general, otras más íntimas, algunas más tontas, otras más serias pero todo mezclado, sin obedecer demasiado a ninguna especialización temática, ni más coherencia que la de haber nacido de la misma cabecita. Me gusta porque es profundamente humano, la digresión, la dispersión, los cambios de humor y tono… Esa es la melodía de la gente cuando se deja ser, cuando se suelta. Supongo que también está perfecto si quieres hacer una comunicación más temática, formal, especializada en unos temas, pero eso se parece más a un trabajo, ¿no? Solo que no te pagan, y entonces tendrás que aspirar a otras recompensas, quizás más oscuras incluso que el dinero, como tener “impacto”. Creo que dejarse llevar y poner tontadas, escribir malos toots a posta, salir por peteneras, mostrar imperfecciones, es un buen antídoto contra cualquier tentación de “profesionalizar” un perfil. Y para mí, this is the way.
¿Cuánto daño le hacemos a nuestra autoestima por un mal cálculo de probabilidades? He mandado el manuscrito de mi último libro a una docena de editoriales. La mitad no han contestado. Y 3 la han rechazado sin leerlo debido a que: - A un editor no le apetecía publicar sobre ese tema. - Una editora tenía demasiado manuscritos pendientes y había cerrado la recepción hasta nuevo aviso. - A otro editor el tema no le cuadra en ninguna de sus colecciones. Quizás logro que algún editor lo lea. O quizás no. En todo caso, será cuestión de suerte. ¿Qué dice este proceso de cuánto valgo como escritor y de la calidad de mi libro? Muy poco porque el azar juega un papel demasiado grande. Sin embargo, en estas y otras ocasiones, tendemos a creer que la falta de resultados se debe a que hemos hecho algo mal o a que somos malos. Contra ese injusto auto-maltrato, lo mejor es entender las probabilidades detrás del proceso: el factor suerte en eso que te importa tanto conseguir.