Una de las cosas que más miedo me dan cuando me pongo a pensar en el libro que estoy escribiendo de violencias psiquiátricas en primera persona, o cuando comparto o compartimos otro tipo de violencias vividas por aquí, como es el caso de la violencia de género o similares, es que la gente lo "consuma como forma de ocio". Porque veo demasiado a menudo que ocurre eso, que se leen desgracias ajenas, se echa la lagrimilla como con la peli de turno y p'alante, sin aprender nada ni luchar contra el sistema que permite y provoca que todo esto pase.