Catorce años después he cerrado la cuenta de Twitter. También he borrado todo lo hecho allí. Ya iba siendo hora.
Sigue el rastro del dinero: las empresas que ya ganan con el estallido provocado por Israel.
CGT y Solidaridad Obrera convocan una huelga por Gaza el 27 de septiembre. Quizá no vaya a ser masiva, pero tiene el valor de ser un gesto desesperado en un momento en el que quizá nos estamos pasando de realistas.