El día de hoy vi destruirse un mundo enfrente de mis ojos. Aquello que paso a Noriega, yo dije que eso nuevamente no puede volver a pasar y sin embargo, en el año 2026, se siguen utilizando las mismas tácticas. Lo peor es que los mismos países que deberían defender su soberania, deciden entregarlas frente a una dominancia decadente. A los venezolanos, quienes los conozco y quienes acogieron mi país, hemos escuchado sus penurias, hemos trabajado a codo para que puedan tener un nuevo hogar, a todos esos venezolanos: es de ustedes su país.
No soy quien para decirles que pueden hacer con su país pues no me corresponde. Hoy me corresponde a mi quedarme a lado de ustedes y escucharlos. El resto, son simples fanfarronerias sin sentido.
